Category Archives: Adolescència

Educar adolescents … sense perdre la calma

La setmana vinent arriba a les llibreries una petita bíblia adolescent. Velles i noves reflexions sobre aquest personatge atret per mons que desconeix, que s’endinsa en les diferents selves d’una nova vida amb la curiositat i l’angoixa del descobridor, cofoi del seu control, insegur perquè no té cap mapa. Però que, també, té darrere seu una munió d’adults porucs que només pensen a dir «vigila», «per aquí no», «espera», «compte amb el perill», «no val la pena arriscar-se»…

 

Aquest és el guió que les ordena i que espero us creï curiositat lectora:

 

Exploradors reprimits entre adults controladors i passotes

  1. Una qüestió́ de mirades. Com són i com els veiem
  2. Pensar la vida. Filosofia per a adolescents
  3. I per què no arriscar-se?
  4. De l’amor, el sexe i altres apassionaments
  5. Ser igual i ser diferent, però̀ ser
  6. En comunió́ virtual permanent
  7. Una escola inevitable, força insuportable
  8. Embogir d’adolescència
  9. Ciutadans i ciutadanes autònoms i responsables
  10. Un món adult irracional. Política per a adolescents
  11. Les autoritats i els enemics adolescents

 

Tot comença amb les mirades i acaba amb una pedagogia elemental per controladors i policies. Espero sigui útil a les persones adultes, proporcionalment desesperades, que somnien a fer possible que esdevinguin persones i ciutadans raonablement feliços, crítics i compromesos.

educar-adol-index

educar_adolescents

Deixa un comentari

Filed under Adolescència, Educació, Infància, Justícia de menors, Pantallas, Política educativa, Uncategorized

Si dejaste la juventud no lo leas

Si convives con adolescentes estaría bien que lo hicieras y se lo pasaras. Se ha escrito pensando en ellos y ellas. Se trata de un libro destinado a interrogarse, dudar, buscar cómo aclararse con uno mismo, descubrir lo que nos hace personas, comprobar que dependemos los unos de los otros, dejar claro que el mundo en el que vivimos no nos gusta y, además, que tenemos obligación de implicarnos en su cambio. Está pensado para un adolescente, un joven, que se entera de qué va su vida, la de los demás y la de la sociedad en la que está. Que difícilmente puede ser un pasota. Que normalmente tiende a estar indignado.

Desde la primera línea el libro no oculta sus intenciones: invitar a pensar y a que, después de razonar, el joven lector no se quede indiferente. Sin embargo, deja claro que pensar no es olvidarse de ser feliz sino tomarse pausas para sentir la vida.

Las preguntas y las respuestas jóvenes tienen que ver con cómo ser uno mismo y singular pero en buena compañía, entre pijos o entre frikis. Hace tiempo que su vida también está en línea, tiene su proporción virtual de amistades y experiencias y necesita el aprendizaje de la dosificación. También se trata de pasárselo bien, pero hay que ir con cuidado sobre quien decide el contenido de la felicidad y sobre los paraísos que otros nos venden. Uno existe en la medida que se arriesga, a pesar de los adultos que sólo ven peligros. La vida seria poca cosa sin sexo y amor libremente puestos en práctica.

Nos gustaría que fueran narcisos que solo ven y miran espejos, pero resulta que descubren fácilmente pobreza y riqueza, preguntan impertinentemente por las razones de la desigualdad. No entienden por qué a otro adolescente del que pueden enamorarse le llamamos extranjero. El gran dilema surge cuando eso de trabajar les queda lejos y, en todo caso, tiene que ver con una explotación que no casa con lo que les gustaría hacer en la vida. Aunque no es fácil ser sin consumir, todavía les va la ecología, a pesar de que a menudo les suene un poco a hippie.

Las preguntas más fáciles de hacerse y más difíciles de contestar tienen que ver con su constatación de que este mundo es absurdo (“una mierda” dicen suavemente) pero a nadie le da por hacer alguna “revolución” para cambiarlo. Además, ahora sienten que tienen opinión pero nadie les consulta. Su democracia queda demasiado lejos de los parlamentos.

Hablo de “ÁLEX NO ENTIENDE EL MUNDO”. Penguin Random House Ed. Barcelona.
Se presentará en Barcelona el jueves día 10, a las 19h, Rosa Sensat. Drassanes 3

P.D. Este libro también se escribió para recordar a algunos adultos que no se puede pensar que otro mundo es posible y educar a los hijos para que se conformen con el que tienen.

Imagen

2 comentaris

Filed under Adolescència, Educació, Sexualitat, Valors

Habrá que decirles algo a los adolescentes

Imagen

Era el verano de 2012. Gemma Xiol, la editora de Montena, me hacía la demanda de escribir algo para su sello editorial pensando en los adolescentes. Su sugerencia inicial venía a ser algo así como “en este mundo complejo, inmerso en tantas i diversas crisis, no podemos dejar a los adolescentes sin alguna palabra que les pueda servir de orientación”.

Por aquel entonces estaba en plena redacción del libro “Quiero ser feliz. Ética del riesgo y del acompañamiento” (Ed. Proteus, en prensa), con el que pretendo convencer a padres y educadores de que ocuparse de los chicos y chicas adolescentes no es una simple cuestión de psicopedagogía sino una seria cuestión de ética, de educación en valores. La nueva demanda me hizo pensar que podía pasar de escribir para los adultos y hacerlo para los más jóvenes, poner por escrito lo que solía compartir hablando con muchos y diversos adolescentes. Así se puso en marcha un proyecto para ellos y ellas sobre las ideas, los conceptos y los valores que permiten vivir, ser y convivir en la sociedad actual.

Una vez más, tomé conciencia de que lo peor que nos puede pasar es que nuestro desconcierto adulto ante un mundo en crisis y nuestra angustia ante una sociedad en acelerado movimiento signifiquen dejar en completa orfandad a los adolescentes. Ni puede consolidarse el “todo vale” ni nos conviene que construyan su mundo pasando, de verdad y con razón, de nosotros.

Especialistas en dar respuestas a problemas que no tienen

Buena parte de mis dedicaciones profesionales en el mundo adolescente tienen que ver con hacer de bombero social. Ahora el incendio de las redes sociales, después el de los eternos abusos con el alcohol, luego su pasión por la “maría”, más tarde su contestación de las leyes, a veces su insumisión violenta… una lista periódica pura de pánicos sociales. Obviamente, no es todo eso lo que domina su mundo sino lo que invade las preocupaciones adultas. Pero, siempre me obligan a hablar de ellas y me piden “soluciones”. Suelen ser debates en los que nunca se acepta que vayamos al fondo.

Sin embargo, no podemos domesticar violencias sin encontrar razones para convivir. Podemos prohibir todos los alcoholes del mundo pero tendrán que descubrir sus formas de estar a gusto en la vida. Conforman un gran mercado pero no podemos esconderles la explotación que hay detrás de una ropa de marca. No les gusta su escuela o los lugares de encuentro, las normas de los adultos conservadores o la actitud retadora de la policía, pero no podemos decirles que protesten escribiendo instancias.

La lista de las cuestiones de fondo podía ser muy larga y al final opté por cuatro ideas que atraviesan todo el libro, que se desarrollan a partir de las preocupaciones que comparto con ellos y ellas pero también sobre las que son sólo mías pero me gustaría que fueran suyas:

  • Te guste o no tienes que hacerte preguntas. Inevitablemente tendrás que construir tus respuestas. Siempre tendrás que pelear par que te dejen tomar decisiones. Vigila porque hay muchos interesados en que no pienses. Es fácil que te vendan viejas y fáciles respuestas. Para los mayores siempre serás un menor.
  • Preguntas, respuestas y decisiones tienen que ver en primer lugar contigo mismo, con ir aclarándose y con descubrir la propia felicidad.
  • Preguntas, respuestas y decisiones tienen que ver con los otros. No hay felicidad sin amigos. Ser joven significa aceptar el derecho de otros muchos a serlo. El presente y el futuro son pura mezcla.
  • Preguntas, respuestas y decisiones tienen que ver con el mundo en el que nos toca vivir, con la sociedad en la que estamos. Parece especialmente carroza, acabará destruyendo el planeta, se basa en la desigualdad y la injusticia.

Escribo para existir

Existen muchas adolescencias y muchas (escasas) relaciones de los adolescentes con la lectura, por lo que debía encontrar una fórmula motivadora para conseguir ratos de enganche con el libro. Buscando esa motivación nació el blog de Álex: EscriboParaExistir. De esa manera, la preocupación tiene una cierta voz adolescente y la respuesta no esconde que es adulta pero mira de estar en su nivel de interrogación.

El libro se ha estructura en capítulos que pueden leerse separadamente y de manera aleatoria, en  momentos tranquilos o cuando se tienen angustias concretas. El formato del blog y la estructuración de los capítulos también están pensados para utilizaciones digitales, en red, para facilitar el boca-oreja entre los propios adolescentes.

Está escrito para los adolescentes, pero si sus adultos no se lo leen pueden encontrarse con preguntas y debates de alto voltaje. Se pensó también para las tutorías, las clases de filosofía o los grupos juveniles de educación en el tiempo libre.

(Álex no entiende el mundo. Montena 2014. Se presenta en sociedad el jueves 10 de abril, a las 7 de la tarde, en los locales de Rosa Sensat de Barcelona)

1 comentari

Filed under Adolescència, Educació, Infància, Pantallas, Política educativa, Valors

INFORMACIÓN Y RUMORES ADOLESCENTES EN LÍNEA *

No estaba convencido pero al final me he puesto a escribir sobre los nuevos espacios virtuales que tienen alterada a una parte de la comunidad educativa en Catalunya. Para los lectores que no siguieron la oleada mediática recordaré que se trata de una aplicación para dispositivos móviles (Gossip) y de una creación singular de grupos en Facebook (Informer). Ambas destinadas a generar y difundir información cotidiana, informal y llena de simples rumores, que en pocos días triunfaron durante las primeras semanas de enero, entre adolescentes de secundaría y jóvenes universitarios.

Las alarmas (más bien los pánicos morales) se encendieron pronto, la policía decidió actuar, el Departamento de Educación puso en marcha un protocolo, algunos padres y directores volvieron a exigir control. Una vez más deberíamos haber empezado por pensar y analizar sensatamente un fenómeno, que ni es totalmente nuevo ni será el último en aparecer. Después, ponernos a pensar a qué vale la pena prestar atención y cómo debemos actuar. Pero, una vez más, no fue así.

En las reacciones se volvían a constar dos vivencias que nos producen miedo: vemos la virtualidad y la conexión permanente de la sociedad de internet como algo ajeno y peligroso para la educación; comprobamos que cualquier herramienta que se crea con lógicas más adultas puede ser usada de manera adolescente, ser apropiada por ellos y ellas, reconvertida para sus necesidades o estilos de vida. Siguiendo esa lógica ¿qué es lo que ha pasado ahora con los adolescentes? Simplemente, que las nuevas propuestas digitales han puesto a su alcance una nueva manera fácil de crear grupos de pertenencia en continúa interacción. Grupos que, además, asocian a alguno de los entornos en los que pasan su vida. En estos casos, para desesperación institucional, su escuela.

Además, estas aplicaciones hacen fácil crear y difundir información así como conseguir, por mor de la curiosidad de grupo, que esta sea leída. Además, ellos y ellas están por la información ligera, fuera de control, sobre ellos, sus adultos y las instituciones. Entre sus informaciones también circula el rumor, los comentarios discutibles y las expresiones ofensivas. El círculo se cierra cuando la aplicación hace que todo sea (de entrada) anónimo.

¿Después del suceso, qué sabemos? Cómo que una de las aplicaciones sólo funciona en Iphone hemos podido leer los chismes de las escuelas de élite de Catalunya. Como la otro tiene que ver con la red a la que se conectan todos y todas (el Facebook) sabemos más de cómo se crea una moda y de la inutilidad de aproximarse desde el control. De las dos, podemos saber más sobre la consideración que tienen de sus compañeros, sobre los valores que dominan su vida y sobre la capacidad de asumir la responsabilidad de sus actos, empezando por la información que difunden.

A pesar de que los rumores virtuales han dejado de ser en parte (sólo dos semanas después) elemento de alarma y pueden haberse convertido en un componente más de la complejidad educativa de cada día, no estará de mas que pensemos en cuáles deberían ser las preocupaciones adecuadas. Empezaré advirtiendo que hay que dejar ya de una vez de hablar del mundo digital, virtual y “on line” como si fueran herramientas que pueden usarse bien o mal. Hablamos de vidas adolescentes que de manera diversa descubren, se relacionan, se construyen y aprenden en entornos diferentes del presencial. Lo que nos tiene que preocupar es cómo se hacen personas en estos contextos, no mirar de acotar artificialmente su presencia.

Sí que nos debe preocupar que estos entornos ocupen toda su vida, que no tengan otras vidas y desaparezcan las otras formas de ser y convivir que comporta la adolescencia. Pero, como diría el amigo Jordi Bernabeu (www.sobrepantalles.net), empecemos para aceptar que están en ellos.

El contenido de las reglas educativas adecuadas no cambia por la irrupción espectacular de sus mundos virtuales. Un informer o una sala del Gossip dan fe de si los habíamos educado verdaderamente para descubrir al otro, para relacionarse, para saber y descubrir felicidades y malestares propios y ajenos. Pero, en todos los “espacios”, en la clase y en la página del Facebbok. Curiosamente, escuelas que se han opuesto a la Educación para la Ciudadanía, protagonizan ahora los chismes irrespetuosos en la red.

Si habitualmente no tenemos en cuenta que su vida en internet, entre pantallas móviles, es importante, no tiene ningún sentido que intentamos meternos cuando lo que hacen no nos gusta. Si este mundo no forma parte de la escuela, es diferente y opuesto al de sus adultos, siempre recibe miradas de alarma y control, hemos facilitado que construyan un mundo aparte, impenetrable y especialmente atractivo.

¿Se puede entender que, si el sujeto educativo en la adolescencia es el grupo, un tutor no sepa nada de la comunicación en red que cada día mantiene su alumnado? ¿Si tan sólo nos hemos preocupado como padres y madres de comprar un aparato y pagar la tarifa plana sin mostrar interés por el que hacen a su interior virtual, sin haber hecho juntos una parte del aprendizaje, podemos ahora preocuparnos por lo que dicen con él? ¿Sólo por qué se conviertan en víctimas a pesar de que será más probable que sean victimarios? Es complicado pero sencillo: se trata de educar para ser personas, en compañía de otros en la sociedad de la comunicación.
* Texto adaptado y traducido de los publicados en el diario ARA. “Criatures” los días 02.02.13 i 16.02.13

1 comentari

Filed under Adolescència, Educació, Pantallas, Valors

CINC NOVES I VELLES PREOCUPACIONS PERSONALS PER LA INFÀNCIA

Avui, ha estat divulgat l’informe d’Unicef sobre la “Infància a Catalunya 2012-2013. Aquest és un text escrit com a document de treball, en tant que professional que havia estat Adjunt del Síndic (també es va demanar un text similar als altres dos ocupants del càrrec). Algunes parts han estat recollides a l’Informe.
En marxar de la institució del Síndic (abruptament i després de dos anys de batalla per la singularització publica dels drets dels infants i de la seva defensa), resumia a la introducció d’un llibre que aquell temps m’havia dut a consolidar un seguit (cinc) de constatacions sobre la realitat de la infància a Catalunya. Anys després, debatent amb les professionals d’Unicef l’informe Infància a Catalunya que ara es presenta, es tornen a encendre entre les meves reflexions i vivències moltes d’aquelles llums d’alerta.

Alertava que el concepte i la importància social de la infància eren molt precaris entre nosaltres. Era i és molt fàcil considerar que alguns nois i noies no són veritablement infants. Ens passava quan van aparèixer els adolescents que migraven sols. Ens passa ara quan, en reduir les prestacions familiars, diem que la condició d’infant no és suficient per a ser ajudat i cal que el pares siguin veritablement d’aquí. Segueix passant quan encara comptem “nens estrangers” i l’adjectiu pesa molt més que la condició infantil o quan oblidem que no poden ser ells i elles qui paguin les nostres crisis.

Recordava la nostra tendència a protegir objectes fràgils i la nostra dificultat per tenir en compte subjectes actius de drets. Denunciava com estàvem disposats a escoltar el que podien dir sobre com havia de ser la cavalcada de reis però no acceptaven crear mecanismes per a descobrir què senten i pensen de les mesures que prenem amb ells, com veuen les decisions adultes que condicionen la seva vida. Ara, el Comitè i Unicef ens recorden que és obligatori posar en marxa veritables mecanismes per a que, qui pren decisions, tingui en compte la manera d’interpretar la realitat que tenen els ciutadans i ciutadanes infants i les seves prioritats, si més no considera-les com es tenen en compte les de la tercera edat.

També constatava que tampoc ens produïa gaire neguit fer danys als infants. No es tractava de recordar maltractaments i abusos sinó de posar de relleu com moltes de les actuacions produïen maltractament institucional. Ja fos amb procediments administratius que no tenen en compte els temps de la infància, ja sigui am la utilització indiscriminada de les institucions del sistema penal, obviant la condició infantil, com a víctima o com a infractor de les normes. Segueix pendent l’assignatura del “interès primordial del menor”. Les normes no s’atreveixen a definir-lo, a concretar-lo en pautes a considerar, en procediments respectuosos que intenten esbrinar-lo. Continuem sent un país que posa contínuament en dubte real que calgui considerar primer allò que veritablement (investigat de manera honesta) és important per a un infant, per a un adolescent. Encara som resistents amb la possibilitat que vagin exercint progressivament la seva autonomia.

No cal dir que un dels forats negres de l’atenció a la infància el tenien i el tenim en el sistema protector. Entre les seves dificultats estaven i estan la inestabilitat permanent en la seva direcció, la manca d’adaptació a les noves realitats socials que fragilitzen la vida infantil, el predomini de la institucionalització com a mesura protectora, la reducció de totes les polítiques d’infància a les intervencions protectores. Avui ens alerten de que no podem seguir sense potenciar el suport familiar, sense fer dels acolliments familiars la mesura central, sense tenir una política d’infància en la què es situï la política protectora i no a l’inrevés.

Tot plegat, deia i crec que podem seguir afirmant, ens manca l’acceptació de la perspectiva d’infància. Una manera de mirar la realitat (la nostra i la seva), de descobrir les necessitats, de decidir què fer i com actuar, d’establir unes o altres prioritats en el pressupost, d’actuar professionalment, en la que es dona per suposat que els infants, els nois i les noies, tenen punts de vista (emocions, arguments, prioritats, desitjos, etc.) que són importants, que cal escoltar i als que cal donar un lloc adequat en el món adult. Aquest Informe, que primera vegada fa aterrar en la realitat de Catalunya la concreció del acompliment de la Convenció, pot ser resumit en aquesta idea: la societat adulta, els que manen i els que actuen, ha d’esdevenir una societat també de la infància, una societat en la que la infància té el seu espai i les persones adultes li fan un lloc en el seu.

Com que escric aquest text en la meva condició d’ExAdjunt no voldria acabar sense assenyalar que de nou (quantes vegades?) el Comitè ens recorda la necessitat de disposar d’una institució, separada, singular i independent, que sigui el referent públic de la defensa dels drets dels infants. Però, cap parlamentari es va atrevir a defensar un Defensor/a quan no fa gaire es va discutir la llei del Síndic i la nova llei d’infància. Encara conservo la nota del president d’alguna de les comissions parlamentaries en les que es debatien aquestes normes, en la que després de llegir-se els documents de la Convenció que li havia enviat, reconeixia que el Parlament era desconeixedor de les serioses raons existents per a pensar en crear-la. Qui té por, recel, gelosia, preocupació de que existeixi un defensor o defensora dels drets dels infants?
Jaume Funes
Ex Adjunt del Síndic de Greuges per a la Defensa dels Drets de la Infància i l’Adolescència

1 comentari

Filed under Adolescència, Infància, Política Social, Valors

Qui només creu en la presó no tanca centres per facilitar la llibertat

Tot humanista, demòcrata, amb visió de futur, se sent feliç quan es tanca una presó… a condició que immediatament s’obri una escola. El mateix sentiment podríem tenir quan s’elimina un manicomi… i s’obre un centre dia, es crea un espai terapèutic en el propi medi.

Estic lluny de Barcelona quan els amics que treballen a la justícia juvenil em fan saber que el Departament tancarà dos dels seus centres (bàsicament de règim tancat) a Mollet i a Girona i em demanen opinió. Seguint l’argument que acabo de resumir em sento content… però no ho puc ser gaire perquè no trobo en lloc la segona part del raonament. Anem, però, a pensar junts per parts.

El sistema de justícia juvenil, amb una llei en permanent enduriment penal, fa temps que gira al voltant de l’internament com a mesura central. Un internament, a més,  definit com a privació de llibertat i executat més com a pena a acomplir que com a mesura educativa residencial.

En aquestes condicions, pensar en reduir el nombre d’adolescents i joves internats podríem dir que és una idea positiva. A on està, tanmateix, el parany? Té molts components. En primer lloc, en que la política criminal dels que, per pura economia, tanquen centres, és d’orde públic i seguretat, basada en tancar qualsevol molèstia jove. Si el tancament no està acompanyat d’un canvi de discurs (els seus amics que governen a Madrid no paren de repetir-ho quan no estan ocupats en parlar de Bankia) seguiran tancant el mateix nombre (o més) però ara en menys metros quadrats.

Que ara siguin uns pocs menys els joves tancats i tinguem places buides és conjuntural, quasi estrany, donat el discurs penal dominant. Allò que ja eren en bona mesura presons juvenils, convertides en magatzems seran ja simplement presons.

Estalviar posant fi al discurs de la seguretat

Podien estalviar en els centres actuals? Si, reduint el nombre de persones de seguretat, posant la custòdia en segon lloc i retornant al primer els objectius educatius. Bona part de l’augment de costos té a veure amb l’exacerbació de la seguretat. La mesura educativa d’internament ho és en la mesura en que la presència educativa és intensa i força la reorientació de les vides adolescents, no en la mesura que han de pagar pel que han fet i cal impedir sempre en primer lloc que fugin. Amb el que costa un centre totalment tancant es podem mantenir dos oberts, molt més efectius en la majoria de situacions.

Ara, amb la reubicació de tots el joves que anaven a parar als dos centres que desapareixen el que succeirà és que els climes irrespirables de tensió que ja existien (veure la reflexió: La justícia juvenil em deprimeix) que ja es vivien en els centres que queden (llevat dels de Guardiola de Font Rubí i Granollers de característiques obertes) passaran a ser de caos ingovernable. Serà encara més miraculós que puguin educar.

Les places “disponibles” que, diuen, existeixen als centres no estan per aconseguir que sempre estiguin plenes sinó per a fer possible construir grups diferents en funció de les necessitats i dificultats de la població juvenil que en cada moment acaba internada. No són places d’hotel amb rendibilitat assignada. No es tracta de posar mes persones en una cel·la sinó de construcció de climes i dinàmiques de convivència amb potencialitat educativa. Considerant, també, que l’educació en un centre ha de ser territorial, estar pròxim a l’entorn de la vida dels adolescents i joves.

Encara queda un aspecte més d’aquest parany. Des de l’última modificació de la llei de responsabilitat del menor és possible enviar a la presó a un menor internat quan arriba als 18 anys. Se que al Departament de Justícia ja han estudiat i descobert que a la carcel la plaça surt més barata, així que quan els centres estiguin saturats i amb climes de tensió alta, els joves “bronques” seran candidats al trasllat. Podran complir pena amb menys costos.

Tanquem centres per enviar els educadors a treballar en el territori

Resulta especialment curiós que la crisi econòmica hagi fet descobrir als responsables que una plaça d’internament és infinitament més cara que qualsevol atenció en llibertat i encara molt més si aquell és tancat (encara falta que reconeguin que, a més, és molt més ineficaç). Ves per on!!! la crisi econòmica podria haver estat una meravellosa ocasió per racionalitzar el sistema i aplicar el recursos on són més eficients, més educatius, més coherents amb una adequada justícia de menors i, de passada, més econòmics.

Però, això hauria estat així si, per exemple, destinessin tot el personal educatiu que avui treballa als centres que tancaran a fer seguiments en llibertat, treballs de mediació, programes de serveis en benefici de la comunitat. És a dir, destinessin els recursos alliberats a evitar que tornem a necessitar aquestes places de centre que ara tanquen. Acceptaria sense problemes que fessin estalvis en tot el que significa el funcionament diari del centre i el manteniment de la seguretat. Estalviarien molt i milloraria la justícia.

 

 

1 comentari

Filed under Adolescència, Educació, Inseguretat ciutadana, Justícia de menors, Política Social

De la reincidència o la passió per internar el més aviat possible

El diari ARA, en el que sovint i des d’un cert dissentiment col·laboro, publica avui una informació, basada en un estudi de Justícia desconegut, en la que s’explica com 6 de cada 10 adolescents internats per la justícia de menors torna a delinquir. Tot i que ahir (12.03.12) ja vaig tenir que contestar sobre el tema a alguna radio, pensava que el tema era poc menys que una nota d’agències per omplir temps i espai. Veig però que no és així i que, a més, el tema ha passat a ser editorial de la publicació i ha cobrat una certa rellevància. Tot i que com ja vaig comentar fa algun temps “la justícia de menors em deprimeix”, torno al tema.

 

De la informació difosa em treuen de polleguera fonamentalment dos aspectes. D’una banda un relat sobre les transgressions adolescents basat en una barreja explosiva de declaracions del responsable del sistema protector (que no es pregunta per què els seus adolescents passen fàcilment d’un centre de protecció a un tancat); de declaracions de jutges i fiscals (que no es qüestionen si las mesures que apliquen són les adients); de declaracions interessades dels mossos per als que tot es un problema de carreres criminals que cal tallar a temps. D’altra banda, la defensa de tots els entrevistats i del diari mateix de solucions que passen per internar molt abans, a temps per dissuadir. És la defensa compartida de les virtuts terapèutiques de tancar aviat a adolescents “bronques”.

 

Aprofito la irritació per tornar a recordar algunes idees que ens permetim saber veritablement a on som. En primer lloc, no estaria de més recordar que estem aplicant una llei de responsabilitat del menor que té tots els rècords de modificacions sobre la marxa des abans de nàixer i que segueix en permanent tràmit de modificació. Una llei que avui és un pèssim codi penal adult, que ha fet de l’ internament tancat la mesura per excel·lència (un dels últims canvis introduïts va ser justament per definir l’internament com a espai de compliment de la privació de llibertat).

 

En segon lloc, cada vegada que es parla de reincidència no estaria de més citar els tres estudis rigorosos existents (veure el fons documental del CEJFE). En ells, la gran troballa és que quan es produeix una mediació o un servei en benefici de la comunitat el retorn al delicte no arriba a ser 2 de cada 10 joves, mentre que quan se’ls tanca a centres com ara l’Alzina tornen a fer de les seves 8 de cada 10. La interpretació de les dades pot ser diversa però no si val dir que al centre tancat estant els pitjors perquè és una veritat a mitges. Al molts dels que es tanquen se’ls podria aplicar una mesura més adient. El sistema ja fa temps que no cerca la millor de les mesures para cada situació i menor. Es mou per altres paràmetres de càstig i tranquil·litat social.

 

Tercer. El que segueix anomenant-se centres educatius tancats són presons juvenils en les que tot moviment està acompanyat de guardes de seguretat, en els que l’objectiu màxim és impedir la fuga. Les figures educatives són secundaries i complementaries.

 

I quart. Si. Cal intervenir abans. Però, això significa utilitzar els mecanismes locals de mediació i resolució de conflictes, judicialitzant molt menys les transgressions. Cal que la resposta penal sigui ràpida i àgil (fa temps que de ser un justícia diferent ha acabat sent igual de burocràtica i ineficient que l’adulta). Per obligar els fiscals a aquesta rapidesa, abans, les faltes adolescents prescrivien si aquells no s’afanyaven. Ara, res d’això passa i habitualment, quan la resposta penal arriba, molts adolescents fa temps que estan en altres histories.

 

Tanmateix, intervenir abans no és internar abans. Fins i tot en els centres oberts positius (un parell existeixen) internar és una mesura contradictòria que cal valorar i, sovint, ajornar. Internar (no exactament tancar) abans és utilitzar una última canonada amb la que no ni ha retorn. Actuar abans és garantir ràpidament un acompanyament intens en llibertat, en el propi medi, per anar reconduint l’erràtica trajectòria dels adolescents que actuen saltant-se, amb gravetats diverses, les normes.

 

Per acabar. Poques vegades el tancament és útil (sovint és garantir nous delinqüents en el futur). Sabem, però, que el retorn al delicte definitiu desapareix quan en van fent joves una mica més madurs, a condició de facilitar un acompanyant llarg i tenir paciència social mentre encara tornen, provisionalment, al delicte.

5 comentaris

Filed under Adolescència, Infància, Inseguretat ciutadana, Justícia de menors, Risc