Category Archives: Educació

Educar adolescents … sense perdre la calma

La setmana vinent arriba a les llibreries una petita bíblia adolescent. Velles i noves reflexions sobre aquest personatge atret per mons que desconeix, que s’endinsa en les diferents selves d’una nova vida amb la curiositat i l’angoixa del descobridor, cofoi del seu control, insegur perquè no té cap mapa. Però que, també, té darrere seu una munió d’adults porucs que només pensen a dir «vigila», «per aquí no», «espera», «compte amb el perill», «no val la pena arriscar-se»…

 

Aquest és el guió que les ordena i que espero us creï curiositat lectora:

 

Exploradors reprimits entre adults controladors i passotes

  1. Una qüestió́ de mirades. Com són i com els veiem
  2. Pensar la vida. Filosofia per a adolescents
  3. I per què no arriscar-se?
  4. De l’amor, el sexe i altres apassionaments
  5. Ser igual i ser diferent, però̀ ser
  6. En comunió́ virtual permanent
  7. Una escola inevitable, força insuportable
  8. Embogir d’adolescència
  9. Ciutadans i ciutadanes autònoms i responsables
  10. Un món adult irracional. Política per a adolescents
  11. Les autoritats i els enemics adolescents

 

Tot comença amb les mirades i acaba amb una pedagogia elemental per controladors i policies. Espero sigui útil a les persones adultes, proporcionalment desesperades, que somnien a fer possible que esdevinguin persones i ciutadans raonablement feliços, crítics i compromesos.

educar-adol-index

educar_adolescents

Anuncis

Deixa un comentari

Filed under Adolescència, Educació, Infància, Justícia de menors, Pantallas, Política educativa, Uncategorized

SON TIEMPOS PARA LA JUSTICIA Y PARA MIRAR LA REALIDAD CON LOS OJOS DE LA INFANCIA

A lo largo del curso 2015-2016 pude compartir la experiencia reflexiva del proyecto “La pobreza con los ojos de la infancia”. Fue un encuentro periódico de medio centenar de profesionales que se ocupan de la infancia tratando de construir un nuevo discurso sobre los impactos que el empobrecimiento familiar provoca en sus vidas. Pero también una reflexión sobre la huella derivada del empobrecimiento que los recortes han producido en los recursos de atención a la infancia, así como sobre el daño que añadimos a sus vidas con nuestras respuestas poco pensadas.

 

Los niños y niñas, los adolescentes, tienen que sufrir los empobrecimientos familiares y, a la vez, las respuestas de adultos que no miran y no escuchan, que incorporan sufrimientos a vidas que sufren. Hoy, cuando sea hace público el informe de Cruz Roja “Lo que dicen los niños y las niñas” (que viven en entornos familiares de pobreza) he pensado que podía ser útil hacer un resumen de la treintena de documentos (  Documentos para el debate) que nacieron de los encuentros. Son ideas para mantener el debate y para no resignarse ni con las interpretaciones clásicas ni con las actuaciones benefactoras dominantes.

 

Son ocho ideas clave resumidas con el deseo que –acabadas las campañas electorales (¿?)– nuestros responsables políticos hagan suyas algunas de las reflexiones compartidas.

Para pensar y actuar hay que tener presente que:

  1. Las respuestas a la pobreza olvidan a menudo la perspectiva de los niños y adolescentes. Los niños no son pobres, sufren la pobreza de sus adultos en una sociedad desigual difícil de explicar y justificar. Los impactos sobre su desarrollo, las posibilidades de aprender o de convivir, las experiencias infantiles negadas no siempre son las que nosotros destacamos. A veces miramos de ayudarlos sin descubrir sus miradas, sin respetar su condición de ciudadanos con derechos.

 

  1. Las familias pobres no son incompetentes. Necesitan ayuda cuando la pobreza crea impotencia educativa. Los niños tienen su vida en las manos de otros, dependen de los adultos que tienen que atenderlos. Ocuparse de sus familias es garantizar su derecho a importar alguien, disponer de los afectos y estímulos de sus adultos. Ayudamos porque la pobreza priva a menudo del hogar, niega el tiempo para hacer de padre o madre, puede hacer más frágiles las relaciones, enrarecer el clima emocional, hace difícil a una familia hacer de familia.

 

  1. La pobreza compromete la educabilidad. La escuela siempre necesita la comunidad. Muchos chicos y chicas que sufren la pobreza van a escuelas empobrecidas. La pobreza agudiza la segregación escolar, reproduce la desigualdad de resultados en función de los orígenes sociales, priva los alumnos de buena parte del contexto que hace posible aprender. Una escuela en positivo para los chicos y chicas que viven bajo pobreza es aquella que continúa siendo una zona de confort y un contexto educativo compartido con la comunidad.

 

  1. Tos los niños aprenden jugando. La pobreza no puede privar de ser feliz participando. Para entender el mundo hay que jugar, formar parte de una diversidad de grupos, convivir, poder ser escuchado, aportar ideas, decidir. Cuando la familia empobrece pierde la capacidad de consumo, se reducen las relaciones, vuelve la calle, quizás entretienen sólo las pantallas. Los tiempos de educación en el ocio, de experimentación en el territorio, de diversión y felicidad entre iguales tienen que estar tan garantizados como los tiempos escolares.

 

  1. Dedicarse a sobrevivir genera malestares. Acompañar no es curar ni generar conformidad. La pobreza monetaria genera otros empobrecimientos. En adultos y niños, puede alterar la serenidad vital, generar un tipo de estrés permanente, romper vínculos, introducir nuevas vulnerabilidades; al menos produce malestares, dificultades y conflictos que necesitan ser escuchados, compensados, acompañados. En ausencia de respuestas los niños pueden ser hiperdiagnosticados, tratados en lugar de ayudados a gestionar su mundo pobre.

 

  1. Las respuestas tienen que producir una vivencia de “normalidad”. Para un niño esta vivencia está especialmente asociada a la cotidianidad, a aquello que va sucediendo cada día y le permite tener experiencias vitales significativas similares a las de sus compañeros. Igualmente, las experiencias extrañas, los sufrimientos, serán vividos dentro de la normalidad si puede encontrar explicaciones (si los adultos con sus atenciones le ayudan a encontrarlas). Se convierten en maltrato, en sufrimiento excesivo si aparecen como absurdas, inexplicables, desequilibradores, generadoras de caos. “Normalizar” con la respuesta significa que, cuando un niño necesita ayuda, no lo obligamos primero a reconocer que tiene problemas o que forma parte de una categoría de sujetos con dificultades singulares.

 

  1. Antes de la crisis económica los contextos básicos en los cuales se desarrolla la vida de un niño ya estaban inmersos en profundos cambios, en diversidad de crisis. Ya teníamos dudas e incertidumbres sobre qué había que hacer, como teníamos que actuar. Las pobrezas han provocado que se hagan más evidentes, que ocupen el primer plan y tengan que ser abordadas. También tenemos que pararnos a pensar cómo actúa la crisis de la pobreza dentro de las otras crisis. Qué efecto provoca la pobreza en una escuela que ya no funcionaba, que aporta a la fragilidad de un clima familiar la inestabilidad económica, como se modifica una patología o cómo anula los efectos de determinadas intervenciones y tratamientos. La pobreza es a veces el detonador, la gota que hace derramar el vaso en una vida fragmentada y compleja.

 

  1. La pobreza actual está obligando a repensar aspectos básicos de las profesiones de ayuda, del trabajo socioeducativo, del acompañamiento terapéutico, de la educación. Pero estas ya estaban en crisis, obligadas a adaptarse a una sociedad compleja, aceleradamente cambiante, profundamente mestiza. La pobreza se produce en medio de otras muchas paradojas que obligan a apoyar a profesionales inmersos en grandes desconciertos. La pobreza actual nos recuerda que no valen las respuestas prefabricadas, que son tiempos sociales para innovar.

 

Parece bastante evidente que esta sociedad no se volverá con facilidad más justa a pesar de ser el primer cambio necesario para luchar contra la pobreza. Pero, al menos, nos tendríamos que proponer algún objetivo de equidad y reducir algunos grados la desigualdad. En realidad, la pobreza nos resulta más insoportable porque la explotación excesiva es demasiado evidente. La despreocupación por la infancia es la primera expresión de una sociedad que tiene demasiados ciudadanos esclavos de la supervivencia. La batalla mínima es garantizar un conjunto de oportunidades básicas a todos los niños, garantizar su derecho a tener infancia.

 

Deixa un comentari

Filed under Educació, Pobresa, Política Social, Valors

Los deberes, como la escuela del pasado, se resisten a desaparecer

Cuando en la primavera de 2015 veía la luz la versión catalana de este libro, no imaginaba que nacía para zambullirse en una controversia renovada. Lo escribí pensando en aprovechar la tensión familiar por culpa de los deberes, para aportar algo de sensatez y provocación al imprescindible debate sobre la escuela que necesitamos hoy, algo que padres y madres solemos dejar a un lado. No esperaba mucha guerra, pero, al menos en los medios de comunicación, han sido meses de una discusión imprevista (de la cual me alegro), en los que con frecuencia el árbol de los deberes ocultaba la escuela de la que yo quería hablar.

Entre los sucesos mediáticos de entonces, me gustaría destacar tres. Justo cuando llegó a las librerías, la OCDE hizo público uno de sus informes educativos según el cual España es uno de los países con más deberes. Señalaba, además, que los deberes agravaban las desigualdades sociales y las diferencias de resultados escolares, al hacer depender parte del éxito escolar  de que dispongan de ayuda familiar positiva. Ante esos datos, algunas de las primeras reacciones con las que tuve que lidiar fueron las de familias «buenas» y los colegios «buenos» que acusaban a los «antideberes» de negarles el derecho a tenerlos. Al parecer, existe un sector significativo de las escuelas y las familias que consideran los deberes de siempre un buen indicador de calidad. Todavía recuerdo que el conductor de un programa de radio de gran audiencia me dijo que los deberes habían sido una tortura en su historia escolar, pero que, gracias a ellos, había llegado a ser un periodista importante.

Cuando se acababa el curso, comenzó a tener gran impacto —aún lo tiene— el video «Los deberes justos» (El experimento sobre los horarios laborales), impulsado por una madre, Eva Bailén, que refleja que la vida de un escolar puede llegar a no diferir demasiado de la de un alto ejecutivo explotado por su empresa. Cuando lo comenté, más de uno me contestó tachándolo de exageración demagógica. Creo que al menos ha servido para recordar que es muy posible que nuestras propuestas de aprendizaje estén dejando a los hijos sin infancia. Habíamos olvidado que los ciudadanos niños y niñas tienen sus tiempos y sus necesidades, diferentes de nuestras imposiciones y nuestros ritmos de vida.

Con el verano llegó otra experiencia viral. El profesor italiano Cesare Catá propuso a sus alumnos como deberes de verano mirar el mar, pasear, utilizar las palabras aprendidas en el curso, leer, escribir un diario, bailar a la salida del sol, ir al cine, soñar… También hube de responder a quien lo consideraba una propuesta cursi trasnochada o una poética de la educación para la tontería, pero sirvió para recordar que solo se aprende después de haber sentido el deseo de saber, que aprender tiene que ver también con soñar o con descubrir la felicidad y que los deberes no pueden ser otra cosa que propuestas para que la vida sea aprendizaje y el aprendizaje tenga que ver con la vida.

Espero que esta nueva versión (en la que he corregido errores y he ajustado matices del primer texto) siga sirviendo para alimentar el debate sobre la educación, la escuela, los padres y las madres y… los deberes.

Prólogo del libro “HARTOS DE LOS DEBERES DE NUESTROS HIJOS”. A punto de llegar a las librerías.

 

Hartos_de_los_deberes_BO (1)

Deixa un comentari

Filed under Educació, Infància, Política educativa, Política Social

Si dejaste la juventud no lo leas

Si convives con adolescentes estaría bien que lo hicieras y se lo pasaras. Se ha escrito pensando en ellos y ellas. Se trata de un libro destinado a interrogarse, dudar, buscar cómo aclararse con uno mismo, descubrir lo que nos hace personas, comprobar que dependemos los unos de los otros, dejar claro que el mundo en el que vivimos no nos gusta y, además, que tenemos obligación de implicarnos en su cambio. Está pensado para un adolescente, un joven, que se entera de qué va su vida, la de los demás y la de la sociedad en la que está. Que difícilmente puede ser un pasota. Que normalmente tiende a estar indignado.

Desde la primera línea el libro no oculta sus intenciones: invitar a pensar y a que, después de razonar, el joven lector no se quede indiferente. Sin embargo, deja claro que pensar no es olvidarse de ser feliz sino tomarse pausas para sentir la vida.

Las preguntas y las respuestas jóvenes tienen que ver con cómo ser uno mismo y singular pero en buena compañía, entre pijos o entre frikis. Hace tiempo que su vida también está en línea, tiene su proporción virtual de amistades y experiencias y necesita el aprendizaje de la dosificación. También se trata de pasárselo bien, pero hay que ir con cuidado sobre quien decide el contenido de la felicidad y sobre los paraísos que otros nos venden. Uno existe en la medida que se arriesga, a pesar de los adultos que sólo ven peligros. La vida seria poca cosa sin sexo y amor libremente puestos en práctica.

Nos gustaría que fueran narcisos que solo ven y miran espejos, pero resulta que descubren fácilmente pobreza y riqueza, preguntan impertinentemente por las razones de la desigualdad. No entienden por qué a otro adolescente del que pueden enamorarse le llamamos extranjero. El gran dilema surge cuando eso de trabajar les queda lejos y, en todo caso, tiene que ver con una explotación que no casa con lo que les gustaría hacer en la vida. Aunque no es fácil ser sin consumir, todavía les va la ecología, a pesar de que a menudo les suene un poco a hippie.

Las preguntas más fáciles de hacerse y más difíciles de contestar tienen que ver con su constatación de que este mundo es absurdo (“una mierda” dicen suavemente) pero a nadie le da por hacer alguna “revolución” para cambiarlo. Además, ahora sienten que tienen opinión pero nadie les consulta. Su democracia queda demasiado lejos de los parlamentos.

Hablo de “ÁLEX NO ENTIENDE EL MUNDO”. Penguin Random House Ed. Barcelona.
Se presentará en Barcelona el jueves día 10, a las 19h, Rosa Sensat. Drassanes 3

P.D. Este libro también se escribió para recordar a algunos adultos que no se puede pensar que otro mundo es posible y educar a los hijos para que se conformen con el que tienen.

Imagen

2 comentaris

Filed under Adolescència, Educació, Sexualitat, Valors

Habrá que decirles algo a los adolescentes

Imagen

Era el verano de 2012. Gemma Xiol, la editora de Montena, me hacía la demanda de escribir algo para su sello editorial pensando en los adolescentes. Su sugerencia inicial venía a ser algo así como “en este mundo complejo, inmerso en tantas i diversas crisis, no podemos dejar a los adolescentes sin alguna palabra que les pueda servir de orientación”.

Por aquel entonces estaba en plena redacción del libro “Quiero ser feliz. Ética del riesgo y del acompañamiento” (Ed. Proteus, en prensa), con el que pretendo convencer a padres y educadores de que ocuparse de los chicos y chicas adolescentes no es una simple cuestión de psicopedagogía sino una seria cuestión de ética, de educación en valores. La nueva demanda me hizo pensar que podía pasar de escribir para los adultos y hacerlo para los más jóvenes, poner por escrito lo que solía compartir hablando con muchos y diversos adolescentes. Así se puso en marcha un proyecto para ellos y ellas sobre las ideas, los conceptos y los valores que permiten vivir, ser y convivir en la sociedad actual.

Una vez más, tomé conciencia de que lo peor que nos puede pasar es que nuestro desconcierto adulto ante un mundo en crisis y nuestra angustia ante una sociedad en acelerado movimiento signifiquen dejar en completa orfandad a los adolescentes. Ni puede consolidarse el “todo vale” ni nos conviene que construyan su mundo pasando, de verdad y con razón, de nosotros.

Especialistas en dar respuestas a problemas que no tienen

Buena parte de mis dedicaciones profesionales en el mundo adolescente tienen que ver con hacer de bombero social. Ahora el incendio de las redes sociales, después el de los eternos abusos con el alcohol, luego su pasión por la “maría”, más tarde su contestación de las leyes, a veces su insumisión violenta… una lista periódica pura de pánicos sociales. Obviamente, no es todo eso lo que domina su mundo sino lo que invade las preocupaciones adultas. Pero, siempre me obligan a hablar de ellas y me piden “soluciones”. Suelen ser debates en los que nunca se acepta que vayamos al fondo.

Sin embargo, no podemos domesticar violencias sin encontrar razones para convivir. Podemos prohibir todos los alcoholes del mundo pero tendrán que descubrir sus formas de estar a gusto en la vida. Conforman un gran mercado pero no podemos esconderles la explotación que hay detrás de una ropa de marca. No les gusta su escuela o los lugares de encuentro, las normas de los adultos conservadores o la actitud retadora de la policía, pero no podemos decirles que protesten escribiendo instancias.

La lista de las cuestiones de fondo podía ser muy larga y al final opté por cuatro ideas que atraviesan todo el libro, que se desarrollan a partir de las preocupaciones que comparto con ellos y ellas pero también sobre las que son sólo mías pero me gustaría que fueran suyas:

  • Te guste o no tienes que hacerte preguntas. Inevitablemente tendrás que construir tus respuestas. Siempre tendrás que pelear par que te dejen tomar decisiones. Vigila porque hay muchos interesados en que no pienses. Es fácil que te vendan viejas y fáciles respuestas. Para los mayores siempre serás un menor.
  • Preguntas, respuestas y decisiones tienen que ver en primer lugar contigo mismo, con ir aclarándose y con descubrir la propia felicidad.
  • Preguntas, respuestas y decisiones tienen que ver con los otros. No hay felicidad sin amigos. Ser joven significa aceptar el derecho de otros muchos a serlo. El presente y el futuro son pura mezcla.
  • Preguntas, respuestas y decisiones tienen que ver con el mundo en el que nos toca vivir, con la sociedad en la que estamos. Parece especialmente carroza, acabará destruyendo el planeta, se basa en la desigualdad y la injusticia.

Escribo para existir

Existen muchas adolescencias y muchas (escasas) relaciones de los adolescentes con la lectura, por lo que debía encontrar una fórmula motivadora para conseguir ratos de enganche con el libro. Buscando esa motivación nació el blog de Álex: EscriboParaExistir. De esa manera, la preocupación tiene una cierta voz adolescente y la respuesta no esconde que es adulta pero mira de estar en su nivel de interrogación.

El libro se ha estructura en capítulos que pueden leerse separadamente y de manera aleatoria, en  momentos tranquilos o cuando se tienen angustias concretas. El formato del blog y la estructuración de los capítulos también están pensados para utilizaciones digitales, en red, para facilitar el boca-oreja entre los propios adolescentes.

Está escrito para los adolescentes, pero si sus adultos no se lo leen pueden encontrarse con preguntas y debates de alto voltaje. Se pensó también para las tutorías, las clases de filosofía o los grupos juveniles de educación en el tiempo libre.

(Álex no entiende el mundo. Montena 2014. Se presenta en sociedad el jueves 10 de abril, a las 7 de la tarde, en los locales de Rosa Sensat de Barcelona)

1 comentari

Filed under Adolescència, Educació, Infància, Pantallas, Política educativa, Valors

Teràpia psicoanalítica i mates en català

Crec que va ser el 1986. Havien desaparegut els Tribunals Tutelars i una de les primeres jutgesses de menors de veritat de Barcelona (avui magistrada del Tribunal Suprem) va acordar i firmar que un noi, que havia infringit la llei, s’havia de sotmetre a psicoteràpia. La mesura ni era ni és fàcil d’acomplir, però entrava dintre de les actuacions útils per a un adolescent que preveia la llei. La dada no tindria cap significació si no fos perquè l’acord posava que havia de seguir “psicoteràpia de tipus psicoanalític” .

Recordo avui aquesta anècdota veient com un tribunal (tres juristes) ha decidit quantes assignatures de les que es fan a una classe han de ser en castellà. Perplex em vaig quedar fa 30 anys quan havia de fer acomplir aquell acord i, potser, tots els equips psicològics del Departament eren conductistes. Molt més perplex quedo avui quan els jutges es posen a fer de pedagogs i ordenen com han de ser explicades les mates, sense parar-se a pensar que potser en aquell curs no fan mates sinó que treballen investigant el cosmos havent integrat diverses matèries.

La intromissió judicial en la immersió lingüística ocupa avui, amb molta raó i desesperació, moltes pàgines i espais d’opinió dels mitjanats de comunicació. Segur que bona part d’ells els subscric. Tanmateix, oblidem que, més enllà de l’obsessió de molts poders per crear problemes amb la llengua i evitar que el català segueixi sent la de tots, existeix una pervertida relació del món socioeducatiu amb el poder judicial i la resta d’operadors jurídics, així com una mala definició del fet educatiu a bona part de les lleis.

Advocats i jutges no tenen res a dir sobre com s’ensenya a una classe. Però, RES. No és en els tribunals on es dirimeix com es domina una llengua. Allà només es pot pledejar per garantir que, en acabar les etapes corresponents, es domina la competència lingüística: llegeixen, s’expressen i comprenen adequadament. Tothom, d’una part i d’altra, ha d’assumir que un tribunal no pot aplicar un manual de pedagogia (com no pot dir quina mena de teràpia convé un jove).

La resposta raonable de les escoles afectades al jutge (més enllà del plet competencial del Departament d’Educació) hauria de ser: “senyories, nosaltres fa temps que no tenim assignatures, treballem per àrees de coneixement i per projectes i, en ells, es fan servir diverses llengües en funció de l’alumnat o de les fons en les que està la informació que cerquem;  normalment ens comuniquem en català, tot i que no sabríem explicar-los en quin idioma escriuen els alumnes a la missatgeria dels seus mòbils o quan juguen al pati  “.

Els jutges es fiquen a on no tenen cap raó jurídica per ficar-se perquè les lleis que intenten aplicar ni són ni han de ser manuals de didàctica. Però, ¿perquè acaben parlant de la llengua de les assignatures si no tenen ni idea? Perquè, abans, en fer les lleis d’educació, nosaltres mateixos hem definit que el català es blindava a partir d’un número d’hores de classe (especialment a secundaria) o la llengua en la que s’impartia una matèria.

Podem fer molt més inaplicables les intromissions judicials si la resposta als seus mandats és que la nostra escola no funciona com els creuen i descriuen a les seves sentències. Que la llengua a l’escola és una qüestió de clima, de convivència, de desig de saber, que cada mestre educa com pot, sempre mirant que cap alumne quedi aïllat, desconnectat de la vida escolar.

1 comentari

Filed under Educació, Política Social, Valors

Un adeu parlant de les mirades

El dijous 20 de juny va tenir lloc l’acte de graduació d’una nova promoció d’estudiants a la Facultat d’Educació i de Treball Social de la Universitat Ramon Llull. He tingut el privilegi d’impartir la darrera llisó, a la vegada que, jubilat, m’acomiadava d’una realitat universitària i d’una institució que ja no és la meva. Pensant en d’altres deixebles dels que sempre he aprés, divulgo el que vaig dir als que han estat els últims

LA MIRADA SOCIAL, LA MIRADA EDUCATIVA

Estimats alumnes.
Aquesta serà la darrera lliçó que escoltareu, la darrera classe que donarà aquests professor a aquesta facultat. Voldria imaginar que la facultat hagués estat una clínica oftalmològica per a educar la vista y possibilitar la mirada que descobreix la realitat. Recordeu la física: la visió dels ulls, de la càmera té a veure amb la proximitat o la distància focal, amb l’obertura del iris o del diafragma, amb els filtres o les ulleres que es posin davant…
Sou la primera promoció que, superada l’antiga diplomatura, accediu al grau en educació social i treball social i se suposa que heu aprés en el temps de facultat les mirades bàsiques sobre les persones. D’altres heu fet màsters en infància o en gestió social i heu aprés l’agudització de la mirada per veure correctament les infàncies o per saber adoptar perspectives directives, visions globals.
Avui he decidit parlar de la mirada perquè vivint temps d’eslògans visuals, de distorsions òptiques per a que la realitat passi desapercebuda, quedin difuminades les persones. Els gabinets de comunicació, no amaguen, no discuteixen la realitat, li posen colors atractius, reinventen la realitat. Repsol està a favor del medi ambient i Mango és solidaria, fins i tot al Paquistan. S’acomiada a les persones per crear ocupació, s’imposa la maternitat no volguda impedint l’avortament per a que les dones tinguin llibertat, … Vivint temps de pitxel•lació de les imatges i d’adulteració de les paraules. En un futur pròxim totes visions poden passar per les noves “gafes google” de la interpretació social.
Ara, ja no ens embenen els ulls, com en els temps de les dictadures manifestes. Ara ens recreen realitats virtuals que tenen sempre algun parany a descobrir i ens prenen les paraules, fins i tot les de la professió. A qualsevol tràmit li diuen treball social, pretenen que la beneficència sigui educació, les rentes mínimes ja no tenen a veure amb l’acompanyament.
Cal recordar que, tant si el vostre patró és una administració com si ho és una empresa de l’aglomerat contradictori que ara definim com a 3er Sector, MAI ESTAREU GESTIONANT PRESTACIONS O SOLIDARITATS BENÈFIQUES. SEMPRE ESTAREU FENT POSSIBLE QUE ES FACIN REALITAT DRETS BÀSICS DE LES PERSONES, dels ciutadans i ciutadanes als que ateneu. No acompliu la missió d’una fundació o una ong. Treballeu per a fer possibles drets.

Com hauria de ser, com hauríem d’haver educat la vostra mirada social, la vostra mirada educativa? Com han de ser en aquests moments complexos les mirades de qui està al costat de les persones, de qui pretén servir d’ajuda, de qui construeix oportunitats, de qui fa de pont, mira de reduir patiments, mai considera l’altre un cas, un malat, un disminuït?

Us faré una proposta de 8 MIRADES. Les vostres han de ser:

1. MIRADES QUE MIREN. Ulls receptius que no es tanquen. Res humà us hauria de ser aliè. Sou professionals que sempre cerquen el rostre amagat en el paper que gestionen, que consideren el temps vital qu hi ha darrere d’un termini.

2. MIRADES QUE VEUEN. Ulls aguts que s’assabenten de la pel•lícula que tenen davant seu. Ulls que observen amb precisió, que capten tots el colors de les vides amb les que es troben. Que no posen els filtres de “l’encàrrec” o de “la demanda” per evitar tenir que ocupar-se d’allò que suposadament no és seu.

3. MIRADES QUE PENETREN. Que veuen més enllà de la pell. Que miren i no diagnostiquen. Que cerquen raons, explicacions, cultures vitals i no factors de risc. Visions reflexives, que sempre cerquen el per què de les coses, que no creuen en infortunis ni en predestinacions divines, astrals o de classe social, malgrat ocupar-se sovint de persones que van per la vida com a condemnades de malestar en malestar.

4. MIRADES DE MIRALL. MIRADES COMPARTIDES. Que serveixen per a que l’altra persona es vegi reflectida, prengui consciencia de si mateixa. Que serveixen per a descobrir-se com a persona i no com cas, com a problema. Per a que puguin descobrir-se com a subjectes amb potencialitats i no tant sols com a acumulació de mancances. Mirades que tornen reflectides dels ulls de l’altre i ens descobreixen a nosaltres mateixos com a professionals i com a persones. Mirades comunes. Mirades que permeten tenir visions amb perspectiva de comunitat

5. MIRADES ÈTIQUES
Mirades que no obliden els valors que donen sentit a l’acció social i l’educació. Que lluiten contra els encàrrecs de control social, de domesticació, de resignació que sempre rebreu i que sempre afecten els més empobrits. Mirades humanitzadores i no benèfiques. Que no apliquen les contraprestacions com si fossin penitencies d’un mal comportament sinó com a propostes d’un pacte per l’autonomia.
Quina ètica per a aquestes mirades? Revisant recentment un text clàssic de Bertrand Russell (“En crec jo”) vaig descobrir que el, jo, vosaltres hem de tenir mirades (vides) dominades per tres grans passions: sentir-se impulsat pel desig d’amor, la necessitat permanent de saber, la incapacitat per acceptar como a normal el dolor aliè, la incapacitat per a acceptar el sofriment de la humanitat. Vides, mirades amoroses, apassionades. Vides, mirades que dubten, pensen, s’interroguen, sabies. Vides, mirades, que mai accepten com a normal la desigualtat i la injustícia, que sempre treballen a partir de l’equitat.

6. MIRADES QUE PROJECTEN. Mirades que no tenen prou amb veure i que saben que cal que uns altres vegin la realitat que nosaltres veiem. Que fan d’altaveu d’altres veus i de documentalistes per al youtube comú de histories desconegudes. Tot allò que descobrim no queda en la nostra retina esdevé power point simultani, fotografia de Instagram, imatge de whatapps o de twiter, iniciativa de contestació a una xarxa de protesta.

7. MIRADES QUE CANVIEN ÒPTIQUES, QUE PASSEN SENSE PROBLEMES DE L’ANALÒGIC AL DIGITAL. Ulls sense cataractes, que no es maregen perquè la realitat sigui dinàmica, que enfoquen àgilment el moviment. Mirades de xarxa virtual i de relació presencial. De contacte al carrer i de consell al facebook. Mirades que saben distingir allò que és essencial per a ser infant, adolescent, persona, de les formes con s’aconsegueix en cada moment, en cada societat. Parafrasejant a Bauman, mirades d’àncora que periòdicament es lleva i no mirades d’arrel sempiterna, tradicionals i desfasades.

8. MIRADES PLENES DE FELICITATS I MIRADES ASSASSINES. Les mirades d’unes vides extraordinàries, que estan fetes amb els petits plaers de vides ordinàries. I, per què no, mirades assassines que finalment liquiden profes, que passen de herois, que s’emancipen. Que passen també de carrosses com jo que encara s’atreveix a donar consells als joves.

He d’acabar. José Saramago. Al final del seu llibre Ensayo sobre la ceguera escriu aquest diàleg entre els primers protagonistes de la ceguesa col•lectiva que acaba de patir la ciutat:

¿Por qué nos hemos quedado ciegos?
No lo sé, quizás algún día lleguemos a saber la razón
¿Quieres que te diga lo que estoy pensando?
Dime
Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos. Ciegos que ven. Ciegos que, viendo, no ven.

Espero i desitjo que el vostre pas per la Facultat no hagi servit per a provocar-vos ceguesa sinó per a ajudar-vos as descobrir la necessitat de tenir mirades intenses que, en veure la realitat, desitgen canviar-la.

Que les vostres vides tinguin tota la felicitat possible. Adéu

5 comentaris

Filed under Educació, Infància, Pobresa, Política educativa, Política Social, Valors