Category Archives: Política Social

SON TIEMPOS PARA LA JUSTICIA Y PARA MIRAR LA REALIDAD CON LOS OJOS DE LA INFANCIA

A lo largo del curso 2015-2016 pude compartir la experiencia reflexiva del proyecto “La pobreza con los ojos de la infancia”. Fue un encuentro periódico de medio centenar de profesionales que se ocupan de la infancia tratando de construir un nuevo discurso sobre los impactos que el empobrecimiento familiar provoca en sus vidas. Pero también una reflexión sobre la huella derivada del empobrecimiento que los recortes han producido en los recursos de atención a la infancia, así como sobre el daño que añadimos a sus vidas con nuestras respuestas poco pensadas.

 

Los niños y niñas, los adolescentes, tienen que sufrir los empobrecimientos familiares y, a la vez, las respuestas de adultos que no miran y no escuchan, que incorporan sufrimientos a vidas que sufren. Hoy, cuando sea hace público el informe de Cruz Roja “Lo que dicen los niños y las niñas” (que viven en entornos familiares de pobreza) he pensado que podía ser útil hacer un resumen de la treintena de documentos (  Documentos para el debate) que nacieron de los encuentros. Son ideas para mantener el debate y para no resignarse ni con las interpretaciones clásicas ni con las actuaciones benefactoras dominantes.

 

Son ocho ideas clave resumidas con el deseo que –acabadas las campañas electorales (¿?)– nuestros responsables políticos hagan suyas algunas de las reflexiones compartidas.

Para pensar y actuar hay que tener presente que:

  1. Las respuestas a la pobreza olvidan a menudo la perspectiva de los niños y adolescentes. Los niños no son pobres, sufren la pobreza de sus adultos en una sociedad desigual difícil de explicar y justificar. Los impactos sobre su desarrollo, las posibilidades de aprender o de convivir, las experiencias infantiles negadas no siempre son las que nosotros destacamos. A veces miramos de ayudarlos sin descubrir sus miradas, sin respetar su condición de ciudadanos con derechos.

 

  1. Las familias pobres no son incompetentes. Necesitan ayuda cuando la pobreza crea impotencia educativa. Los niños tienen su vida en las manos de otros, dependen de los adultos que tienen que atenderlos. Ocuparse de sus familias es garantizar su derecho a importar alguien, disponer de los afectos y estímulos de sus adultos. Ayudamos porque la pobreza priva a menudo del hogar, niega el tiempo para hacer de padre o madre, puede hacer más frágiles las relaciones, enrarecer el clima emocional, hace difícil a una familia hacer de familia.

 

  1. La pobreza compromete la educabilidad. La escuela siempre necesita la comunidad. Muchos chicos y chicas que sufren la pobreza van a escuelas empobrecidas. La pobreza agudiza la segregación escolar, reproduce la desigualdad de resultados en función de los orígenes sociales, priva los alumnos de buena parte del contexto que hace posible aprender. Una escuela en positivo para los chicos y chicas que viven bajo pobreza es aquella que continúa siendo una zona de confort y un contexto educativo compartido con la comunidad.

 

  1. Tos los niños aprenden jugando. La pobreza no puede privar de ser feliz participando. Para entender el mundo hay que jugar, formar parte de una diversidad de grupos, convivir, poder ser escuchado, aportar ideas, decidir. Cuando la familia empobrece pierde la capacidad de consumo, se reducen las relaciones, vuelve la calle, quizás entretienen sólo las pantallas. Los tiempos de educación en el ocio, de experimentación en el territorio, de diversión y felicidad entre iguales tienen que estar tan garantizados como los tiempos escolares.

 

  1. Dedicarse a sobrevivir genera malestares. Acompañar no es curar ni generar conformidad. La pobreza monetaria genera otros empobrecimientos. En adultos y niños, puede alterar la serenidad vital, generar un tipo de estrés permanente, romper vínculos, introducir nuevas vulnerabilidades; al menos produce malestares, dificultades y conflictos que necesitan ser escuchados, compensados, acompañados. En ausencia de respuestas los niños pueden ser hiperdiagnosticados, tratados en lugar de ayudados a gestionar su mundo pobre.

 

  1. Las respuestas tienen que producir una vivencia de “normalidad”. Para un niño esta vivencia está especialmente asociada a la cotidianidad, a aquello que va sucediendo cada día y le permite tener experiencias vitales significativas similares a las de sus compañeros. Igualmente, las experiencias extrañas, los sufrimientos, serán vividos dentro de la normalidad si puede encontrar explicaciones (si los adultos con sus atenciones le ayudan a encontrarlas). Se convierten en maltrato, en sufrimiento excesivo si aparecen como absurdas, inexplicables, desequilibradores, generadoras de caos. “Normalizar” con la respuesta significa que, cuando un niño necesita ayuda, no lo obligamos primero a reconocer que tiene problemas o que forma parte de una categoría de sujetos con dificultades singulares.

 

  1. Antes de la crisis económica los contextos básicos en los cuales se desarrolla la vida de un niño ya estaban inmersos en profundos cambios, en diversidad de crisis. Ya teníamos dudas e incertidumbres sobre qué había que hacer, como teníamos que actuar. Las pobrezas han provocado que se hagan más evidentes, que ocupen el primer plan y tengan que ser abordadas. También tenemos que pararnos a pensar cómo actúa la crisis de la pobreza dentro de las otras crisis. Qué efecto provoca la pobreza en una escuela que ya no funcionaba, que aporta a la fragilidad de un clima familiar la inestabilidad económica, como se modifica una patología o cómo anula los efectos de determinadas intervenciones y tratamientos. La pobreza es a veces el detonador, la gota que hace derramar el vaso en una vida fragmentada y compleja.

 

  1. La pobreza actual está obligando a repensar aspectos básicos de las profesiones de ayuda, del trabajo socioeducativo, del acompañamiento terapéutico, de la educación. Pero estas ya estaban en crisis, obligadas a adaptarse a una sociedad compleja, aceleradamente cambiante, profundamente mestiza. La pobreza se produce en medio de otras muchas paradojas que obligan a apoyar a profesionales inmersos en grandes desconciertos. La pobreza actual nos recuerda que no valen las respuestas prefabricadas, que son tiempos sociales para innovar.

 

Parece bastante evidente que esta sociedad no se volverá con facilidad más justa a pesar de ser el primer cambio necesario para luchar contra la pobreza. Pero, al menos, nos tendríamos que proponer algún objetivo de equidad y reducir algunos grados la desigualdad. En realidad, la pobreza nos resulta más insoportable porque la explotación excesiva es demasiado evidente. La despreocupación por la infancia es la primera expresión de una sociedad que tiene demasiados ciudadanos esclavos de la supervivencia. La batalla mínima es garantizar un conjunto de oportunidades básicas a todos los niños, garantizar su derecho a tener infancia.

 

Deixa un comentari

Filed under Educació, Pobresa, Política Social, Valors

Los deberes, como la escuela del pasado, se resisten a desaparecer

Cuando en la primavera de 2015 veía la luz la versión catalana de este libro, no imaginaba que nacía para zambullirse en una controversia renovada. Lo escribí pensando en aprovechar la tensión familiar por culpa de los deberes, para aportar algo de sensatez y provocación al imprescindible debate sobre la escuela que necesitamos hoy, algo que padres y madres solemos dejar a un lado. No esperaba mucha guerra, pero, al menos en los medios de comunicación, han sido meses de una discusión imprevista (de la cual me alegro), en los que con frecuencia el árbol de los deberes ocultaba la escuela de la que yo quería hablar.

Entre los sucesos mediáticos de entonces, me gustaría destacar tres. Justo cuando llegó a las librerías, la OCDE hizo público uno de sus informes educativos según el cual España es uno de los países con más deberes. Señalaba, además, que los deberes agravaban las desigualdades sociales y las diferencias de resultados escolares, al hacer depender parte del éxito escolar  de que dispongan de ayuda familiar positiva. Ante esos datos, algunas de las primeras reacciones con las que tuve que lidiar fueron las de familias «buenas» y los colegios «buenos» que acusaban a los «antideberes» de negarles el derecho a tenerlos. Al parecer, existe un sector significativo de las escuelas y las familias que consideran los deberes de siempre un buen indicador de calidad. Todavía recuerdo que el conductor de un programa de radio de gran audiencia me dijo que los deberes habían sido una tortura en su historia escolar, pero que, gracias a ellos, había llegado a ser un periodista importante.

Cuando se acababa el curso, comenzó a tener gran impacto —aún lo tiene— el video «Los deberes justos» (El experimento sobre los horarios laborales), impulsado por una madre, Eva Bailén, que refleja que la vida de un escolar puede llegar a no diferir demasiado de la de un alto ejecutivo explotado por su empresa. Cuando lo comenté, más de uno me contestó tachándolo de exageración demagógica. Creo que al menos ha servido para recordar que es muy posible que nuestras propuestas de aprendizaje estén dejando a los hijos sin infancia. Habíamos olvidado que los ciudadanos niños y niñas tienen sus tiempos y sus necesidades, diferentes de nuestras imposiciones y nuestros ritmos de vida.

Con el verano llegó otra experiencia viral. El profesor italiano Cesare Catá propuso a sus alumnos como deberes de verano mirar el mar, pasear, utilizar las palabras aprendidas en el curso, leer, escribir un diario, bailar a la salida del sol, ir al cine, soñar… También hube de responder a quien lo consideraba una propuesta cursi trasnochada o una poética de la educación para la tontería, pero sirvió para recordar que solo se aprende después de haber sentido el deseo de saber, que aprender tiene que ver también con soñar o con descubrir la felicidad y que los deberes no pueden ser otra cosa que propuestas para que la vida sea aprendizaje y el aprendizaje tenga que ver con la vida.

Espero que esta nueva versión (en la que he corregido errores y he ajustado matices del primer texto) siga sirviendo para alimentar el debate sobre la educación, la escuela, los padres y las madres y… los deberes.

Prólogo del libro “HARTOS DE LOS DEBERES DE NUESTROS HIJOS”. A punto de llegar a las librerías.

 

Hartos_de_los_deberes_BO (1)

Deixa un comentari

Filed under Educació, Infància, Política educativa, Política Social

ORIOL JUNQUERAS VS ANTONIO MACHADO

Dissabte nit (18.10.14) assitiem a l’emissió d’un nou programa de “Salvados”, en el que Jordi Évole portava Oriol Junqueras a compartir taula i diàleg amb una família sevillana. Quan comença la visita, l’amfitriona (Eugenia) porta el visitant a mirar la seva biblioteca. El primer llibre que agafen és una singular edició de poemes d’Antonio Machado que Eugenia estima de manera especial. Junqueras diu que li agrada i que cita el poeta en els debats parlamentaris.

Canvien de prestatge i ara es miren “Soldados de Salamina” de Javier Cercas. Eugenia interroga Jonqueres per què han “matxacat” aquest autor simplement per escriure en contra de la independència. En un entorn humà com ara aquest, esperes que Oriol Junqueras dirà alguna cosa així com: “No estic d’acord amb el però ha de poder defensar tranquil·lament el contrari. No comparteixo la forma com l’han tractat. Segueix sent un escriptor significatiu del país“. Però no passa res d’això. El que passa és Junqueras dient, més o menys, que no ha llegit sobre el tema. La càmera se’n va ja a una altra habitació. El protagonista ha perdut una immillorable ocasió de demostrar que tothom cap en igualtat de condicions en el seu nou país.

Acabo sentint-me trist. Tenim un líder social que diu conèixer Machado però que no ha arribat a aquella pàgina en la que diu això:

Tu verdad no; la verdad

y ven conmigo a buscarla.

La tuya, guárdatela

 I, quant acaba el programa, resistint-me a ser dividit, cercant alguna forma d’exili emocional, penso que haurem de imitar el poeta i escriure: “Infant que neixes a Catalunya, si les retallades no minen de socarrell la teva vida, encomanat a algun deu, una de les dues catalunyes et glaçarà el cor”.

Deixa un comentari

Filed under Política Social, Valors

Comptar els que passen gana

Primer van ser les entitats que estan cada dia amb els infants. Van dir i repetir: Atenció que qui més està pagant la crisi son els infants. A més, la pobresa infantil, que abans de la crisi ja era alta, està augmentant. Van aconseguir una marató i alguna solidaritat més, però cap variació en les polítiques d’infància.

Al Síndic de Greuges li va donar per fer un informe, abans de l’estiu, sobre la malnutrició infantil. Parlar de desenes de milers d’infants que passen gana (existeixen moltes “ganes”) va irritar a qui no accepta que una cosa així passi a Catalunya. Els sociòlegs del règim van desmuntar les dades i van afirmar que, en tot cas, existia mala cultura alimentaria. El Conseller de Salut es va apressar a negar-ho tot. Els tres partits que governen no van tolerar (el que ens ha de preocupar ara no és això) ni que les conselleries implicades expliquessin al Parlament com es posaven d’acord per fer alguna cosa.

Ara, el sistema de salut ha acabat fent un estudi i, ves per on, revisant les histories de salut han trobat que 660 infants mal nodrits per culpa de la pobresa han anat al metge (és de suposar que són molts més els pobres que no han passat pel pediatra). Tanmateix, han assegurat que podem estar tranquils que “no han derivat en patologies ni diagnòstics clínics”. Entre mig, hem patit una “Grossa” que resolia via aportacions benèfiques la misèria del pressupost ordinari destinat a la infància.

Senyors que governen o donen suport al govern ¿podrien fer el favor de no fer el miserable amb la infància? Mai ha estat la seva preocupació prioritària, però donat que en les crisis actuals molts més nois i noies han passat a tenir vides precàries, no podien ampliar el seu grau de preocupació?

Ahir tornaven a parlar de plans contra la pobresa i, plens de contradiccions, proposen augmentar prestacions com ara  la renta d’inserció que fa quatre dies acaben de restringir. No podien concedir-la tant sols pel fet que una mare no tingués ingressos per fer de mare. ¿Ho faran ara? Facin “plans” però facin el favor de, com a mínim, adoptar alguna vegada una perspectiva d’infància en les seves decisions.

Deixa un comentari

Filed under Infància, Pobresa, Política educativa, Política Social, Valors

Teràpia psicoanalítica i mates en català

Crec que va ser el 1986. Havien desaparegut els Tribunals Tutelars i una de les primeres jutgesses de menors de veritat de Barcelona (avui magistrada del Tribunal Suprem) va acordar i firmar que un noi, que havia infringit la llei, s’havia de sotmetre a psicoteràpia. La mesura ni era ni és fàcil d’acomplir, però entrava dintre de les actuacions útils per a un adolescent que preveia la llei. La dada no tindria cap significació si no fos perquè l’acord posava que havia de seguir “psicoteràpia de tipus psicoanalític” .

Recordo avui aquesta anècdota veient com un tribunal (tres juristes) ha decidit quantes assignatures de les que es fan a una classe han de ser en castellà. Perplex em vaig quedar fa 30 anys quan havia de fer acomplir aquell acord i, potser, tots els equips psicològics del Departament eren conductistes. Molt més perplex quedo avui quan els jutges es posen a fer de pedagogs i ordenen com han de ser explicades les mates, sense parar-se a pensar que potser en aquell curs no fan mates sinó que treballen investigant el cosmos havent integrat diverses matèries.

La intromissió judicial en la immersió lingüística ocupa avui, amb molta raó i desesperació, moltes pàgines i espais d’opinió dels mitjanats de comunicació. Segur que bona part d’ells els subscric. Tanmateix, oblidem que, més enllà de l’obsessió de molts poders per crear problemes amb la llengua i evitar que el català segueixi sent la de tots, existeix una pervertida relació del món socioeducatiu amb el poder judicial i la resta d’operadors jurídics, així com una mala definició del fet educatiu a bona part de les lleis.

Advocats i jutges no tenen res a dir sobre com s’ensenya a una classe. Però, RES. No és en els tribunals on es dirimeix com es domina una llengua. Allà només es pot pledejar per garantir que, en acabar les etapes corresponents, es domina la competència lingüística: llegeixen, s’expressen i comprenen adequadament. Tothom, d’una part i d’altra, ha d’assumir que un tribunal no pot aplicar un manual de pedagogia (com no pot dir quina mena de teràpia convé un jove).

La resposta raonable de les escoles afectades al jutge (més enllà del plet competencial del Departament d’Educació) hauria de ser: “senyories, nosaltres fa temps que no tenim assignatures, treballem per àrees de coneixement i per projectes i, en ells, es fan servir diverses llengües en funció de l’alumnat o de les fons en les que està la informació que cerquem;  normalment ens comuniquem en català, tot i que no sabríem explicar-los en quin idioma escriuen els alumnes a la missatgeria dels seus mòbils o quan juguen al pati  “.

Els jutges es fiquen a on no tenen cap raó jurídica per ficar-se perquè les lleis que intenten aplicar ni són ni han de ser manuals de didàctica. Però, ¿perquè acaben parlant de la llengua de les assignatures si no tenen ni idea? Perquè, abans, en fer les lleis d’educació, nosaltres mateixos hem definit que el català es blindava a partir d’un número d’hores de classe (especialment a secundaria) o la llengua en la que s’impartia una matèria.

Podem fer molt més inaplicables les intromissions judicials si la resposta als seus mandats és que la nostra escola no funciona com els creuen i descriuen a les seves sentències. Que la llengua a l’escola és una qüestió de clima, de convivència, de desig de saber, que cada mestre educa com pot, sempre mirant que cap alumne quedi aïllat, desconnectat de la vida escolar.

1 comentari

Filed under Educació, Política Social, Valors

“La” pregunta dels que encara fem servir el cap

Sovint, a algunes persones ens dona per opinar sense que ningú ens hagi demanat l’opinió. Aquest és el meu cas avui. No crec que allò que jo pensi sobre la independència i tot allò que l’envolta tingui valor, hagi de ser escoltat, llegit. Però m’he posat a escriure tant sols per deixar constància que penso, que no he deixat de pensar i que no tinc res a compartir amb qui em nega la meva capacitat de pensar.

A vegades sucumbeixo a la temptació de mirar els comentaris que els lectors deixen a les xarxes digitals del diaris sobre “el” tema del moment. Dura molt poc, perquè el que allà es diu té molt poc de diàleg i massa d’insult al contrari i no té massa sentit posar-se dins més àcid (no és que les cròniques o els articles de molts diaris serveixin per animar el dia…). Avui, escric més aviat deprimit per l’obsessió d’alguns en considerar que o defenses la independència de la nació catalana o ets un tebi, que dubta, posa pals a les rodes, no escolta el seu poble, ha de callar-se d’una vegada, etc. etc. Ara, disparen amb l’excusa de la pregunta. Persones i opinadors per als que només existeix una veritat, del passat i del present, posen a caure del cavall el PSUC (ara ICV), la lluita social, l’internacionalisme … tot el que no sigui el seu món de pàtries i banderes.

Ja no estic per explicar de nou i de manera moderna les idees que han donat sentit al meu compromís vital. Tampoc per deixar passar que ara vinguin, de nou, a conquerir el Baix Llobregat qui mai ha considerat ciutadans de primera les seves dones, els seus homes. Reclamo que em deixin en pau, però que sàpiguen que penso i no deixaré de ser infidel al dogma, solidari i un pel àcrata.

Quan somnio, imagino que podem parlar i es possible opinar, descobrir allò que tenim en comú i allò que podem ajornar, deixar en segon pla. Ja sé que no importen, que distreuen, però encara conservo tres idees sobre com organitzar la nostra comunitat.

La primera és que per damunt de tot, després de la condició humana, existeix la solidaritat de classe, la necessitat de considerar en primer lloc la condició d’explotats (explotats 2.0) que hauria d’unir a la majoria de la població. No em va cap organització de la societat que amagui o consideri secundaria a d’altres “comunions” aquesta condició. No estic per dedicar-me a reforçar pobreses i exclusions amb l’excusa que canviar això vindrà en una segona fase de la independència. Posats a somniar, jo somnio federacions de pobles a Europa, no entrar a ser un més del club. M’estimo més gastar les meves dosis d’utopia en lluitar per una realitat federada que no per la suma d’interessos nacionals.

La segona, es que al meu cap hi cab molt poc de nacionalisme, especialment de parafernàlia nacionalista (per suposat de l’espanyola, de l’USA, dels gavatxos o de qualsevol). Em passa l’electricitat quan sento “la nostra terra” (més aviat sol urbanitzable i de propietat minoritària) o “fer país” (no podria ser “construir comunitat”?). El meu romanticisme adolescent no té a veure amb himnes i banderes. Tremolo quan algú es posa a definir qui som perquè haurà de quedar clar qui no es. Per diferenciar-se com a comunitat, com a país si es vol, que desitja organitzar-se i conviure de manera singular no necessitem mística nacional. Podem ser sense necessitat de construir enemics i aguditzar el que ens diferencia d’uns altres.

Finalment, ja sé que al final de la meva utopia impossible defensaré la independència. Ja se, avui mateix, que tot plegat és més fàcil que ens deixin ser independents que construir una societat més justa.

Amics que avui no voleu veure altra cosa que votar independència si, deixeu-me seguir pensant, dubtant, imaginar a qui ajudo. Votaré amb vosaltres si em deixeu, ara ja, ser diferent.

Deixa un comentari

Filed under Política Social, Valors

Un adeu parlant de les mirades

El dijous 20 de juny va tenir lloc l’acte de graduació d’una nova promoció d’estudiants a la Facultat d’Educació i de Treball Social de la Universitat Ramon Llull. He tingut el privilegi d’impartir la darrera llisó, a la vegada que, jubilat, m’acomiadava d’una realitat universitària i d’una institució que ja no és la meva. Pensant en d’altres deixebles dels que sempre he aprés, divulgo el que vaig dir als que han estat els últims

LA MIRADA SOCIAL, LA MIRADA EDUCATIVA

Estimats alumnes.
Aquesta serà la darrera lliçó que escoltareu, la darrera classe que donarà aquests professor a aquesta facultat. Voldria imaginar que la facultat hagués estat una clínica oftalmològica per a educar la vista y possibilitar la mirada que descobreix la realitat. Recordeu la física: la visió dels ulls, de la càmera té a veure amb la proximitat o la distància focal, amb l’obertura del iris o del diafragma, amb els filtres o les ulleres que es posin davant…
Sou la primera promoció que, superada l’antiga diplomatura, accediu al grau en educació social i treball social i se suposa que heu aprés en el temps de facultat les mirades bàsiques sobre les persones. D’altres heu fet màsters en infància o en gestió social i heu aprés l’agudització de la mirada per veure correctament les infàncies o per saber adoptar perspectives directives, visions globals.
Avui he decidit parlar de la mirada perquè vivint temps d’eslògans visuals, de distorsions òptiques per a que la realitat passi desapercebuda, quedin difuminades les persones. Els gabinets de comunicació, no amaguen, no discuteixen la realitat, li posen colors atractius, reinventen la realitat. Repsol està a favor del medi ambient i Mango és solidaria, fins i tot al Paquistan. S’acomiada a les persones per crear ocupació, s’imposa la maternitat no volguda impedint l’avortament per a que les dones tinguin llibertat, … Vivint temps de pitxel•lació de les imatges i d’adulteració de les paraules. En un futur pròxim totes visions poden passar per les noves “gafes google” de la interpretació social.
Ara, ja no ens embenen els ulls, com en els temps de les dictadures manifestes. Ara ens recreen realitats virtuals que tenen sempre algun parany a descobrir i ens prenen les paraules, fins i tot les de la professió. A qualsevol tràmit li diuen treball social, pretenen que la beneficència sigui educació, les rentes mínimes ja no tenen a veure amb l’acompanyament.
Cal recordar que, tant si el vostre patró és una administració com si ho és una empresa de l’aglomerat contradictori que ara definim com a 3er Sector, MAI ESTAREU GESTIONANT PRESTACIONS O SOLIDARITATS BENÈFIQUES. SEMPRE ESTAREU FENT POSSIBLE QUE ES FACIN REALITAT DRETS BÀSICS DE LES PERSONES, dels ciutadans i ciutadanes als que ateneu. No acompliu la missió d’una fundació o una ong. Treballeu per a fer possibles drets.

Com hauria de ser, com hauríem d’haver educat la vostra mirada social, la vostra mirada educativa? Com han de ser en aquests moments complexos les mirades de qui està al costat de les persones, de qui pretén servir d’ajuda, de qui construeix oportunitats, de qui fa de pont, mira de reduir patiments, mai considera l’altre un cas, un malat, un disminuït?

Us faré una proposta de 8 MIRADES. Les vostres han de ser:

1. MIRADES QUE MIREN. Ulls receptius que no es tanquen. Res humà us hauria de ser aliè. Sou professionals que sempre cerquen el rostre amagat en el paper que gestionen, que consideren el temps vital qu hi ha darrere d’un termini.

2. MIRADES QUE VEUEN. Ulls aguts que s’assabenten de la pel•lícula que tenen davant seu. Ulls que observen amb precisió, que capten tots el colors de les vides amb les que es troben. Que no posen els filtres de “l’encàrrec” o de “la demanda” per evitar tenir que ocupar-se d’allò que suposadament no és seu.

3. MIRADES QUE PENETREN. Que veuen més enllà de la pell. Que miren i no diagnostiquen. Que cerquen raons, explicacions, cultures vitals i no factors de risc. Visions reflexives, que sempre cerquen el per què de les coses, que no creuen en infortunis ni en predestinacions divines, astrals o de classe social, malgrat ocupar-se sovint de persones que van per la vida com a condemnades de malestar en malestar.

4. MIRADES DE MIRALL. MIRADES COMPARTIDES. Que serveixen per a que l’altra persona es vegi reflectida, prengui consciencia de si mateixa. Que serveixen per a descobrir-se com a persona i no com cas, com a problema. Per a que puguin descobrir-se com a subjectes amb potencialitats i no tant sols com a acumulació de mancances. Mirades que tornen reflectides dels ulls de l’altre i ens descobreixen a nosaltres mateixos com a professionals i com a persones. Mirades comunes. Mirades que permeten tenir visions amb perspectiva de comunitat

5. MIRADES ÈTIQUES
Mirades que no obliden els valors que donen sentit a l’acció social i l’educació. Que lluiten contra els encàrrecs de control social, de domesticació, de resignació que sempre rebreu i que sempre afecten els més empobrits. Mirades humanitzadores i no benèfiques. Que no apliquen les contraprestacions com si fossin penitencies d’un mal comportament sinó com a propostes d’un pacte per l’autonomia.
Quina ètica per a aquestes mirades? Revisant recentment un text clàssic de Bertrand Russell (“En crec jo”) vaig descobrir que el, jo, vosaltres hem de tenir mirades (vides) dominades per tres grans passions: sentir-se impulsat pel desig d’amor, la necessitat permanent de saber, la incapacitat per acceptar como a normal el dolor aliè, la incapacitat per a acceptar el sofriment de la humanitat. Vides, mirades amoroses, apassionades. Vides, mirades que dubten, pensen, s’interroguen, sabies. Vides, mirades, que mai accepten com a normal la desigualtat i la injustícia, que sempre treballen a partir de l’equitat.

6. MIRADES QUE PROJECTEN. Mirades que no tenen prou amb veure i que saben que cal que uns altres vegin la realitat que nosaltres veiem. Que fan d’altaveu d’altres veus i de documentalistes per al youtube comú de histories desconegudes. Tot allò que descobrim no queda en la nostra retina esdevé power point simultani, fotografia de Instagram, imatge de whatapps o de twiter, iniciativa de contestació a una xarxa de protesta.

7. MIRADES QUE CANVIEN ÒPTIQUES, QUE PASSEN SENSE PROBLEMES DE L’ANALÒGIC AL DIGITAL. Ulls sense cataractes, que no es maregen perquè la realitat sigui dinàmica, que enfoquen àgilment el moviment. Mirades de xarxa virtual i de relació presencial. De contacte al carrer i de consell al facebook. Mirades que saben distingir allò que és essencial per a ser infant, adolescent, persona, de les formes con s’aconsegueix en cada moment, en cada societat. Parafrasejant a Bauman, mirades d’àncora que periòdicament es lleva i no mirades d’arrel sempiterna, tradicionals i desfasades.

8. MIRADES PLENES DE FELICITATS I MIRADES ASSASSINES. Les mirades d’unes vides extraordinàries, que estan fetes amb els petits plaers de vides ordinàries. I, per què no, mirades assassines que finalment liquiden profes, que passen de herois, que s’emancipen. Que passen també de carrosses com jo que encara s’atreveix a donar consells als joves.

He d’acabar. José Saramago. Al final del seu llibre Ensayo sobre la ceguera escriu aquest diàleg entre els primers protagonistes de la ceguesa col•lectiva que acaba de patir la ciutat:

¿Por qué nos hemos quedado ciegos?
No lo sé, quizás algún día lleguemos a saber la razón
¿Quieres que te diga lo que estoy pensando?
Dime
Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos. Ciegos que ven. Ciegos que, viendo, no ven.

Espero i desitjo que el vostre pas per la Facultat no hagi servit per a provocar-vos ceguesa sinó per a ajudar-vos as descobrir la necessitat de tenir mirades intenses que, en veure la realitat, desitgen canviar-la.

Que les vostres vides tinguin tota la felicitat possible. Adéu

5 comentaris

Filed under Educació, Infància, Pobresa, Política educativa, Política Social, Valors